"Consejos inútiles de Pamela Domínguez"
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Capítulo III:
No estoy segura en qué momento mi obsesión por las barbies conoció al mundo, yo era de esas morritas que gritaba a sus papás cuánto deseaba la nueva muñeca que anunciaban en el canal cinco, la que cada año escribía cartas kilométricas explicándo todos y cada uno de los detalles de las casas y muñecas que quería a los Reyes Magos, a pesar de que aún no supiera escribir. Siempre tenía las mejores técnicas para enamorar a los Reyes Magos y así me trajeran todo lo que les pedía.Ejemplo de cartita perfecta.

Aquí la perfecta demostración de cómo engancharte a los Reyes Magos.
Ser analfabeta y tener a la mano unos buenos colores para dibujarles lo que deseas.
Recuerden: Los corazones siempre deben ser rojos, así los Reyes Magos sabrán de qué color se pintarán sus ropas si no les traen lo que pidieron.
Recuerden: Los corazones siempre deben ser rojos, así los Reyes Magos sabrán de qué color se pintarán sus ropas si no les traen lo que pidieron.
Siempre me trajeron lo que yo quería, las barbies, las casas de barbie, el beetle de barbie, la camioneta de barbie, la ropa de barbie, la bici de barbie, el triciclo para mí, los patines play-school, el scooter, etc. Todo cambió hasta que aprendí a escribir, amigos.
Inténtenlo en casa: olviden el abecedario, olviden cómo leer, cómo escribir y cómo contar si es que quieren llegar a tener poder en esta vida horrible.
Hace pocos días visité a mi antigua Barbie favorita, la del vestido azul. Hoy vengo aquí para decirles con el corazón en la mano que no cometan el mismo error que yo. ¡No abandonen sus juguetes!
Ejemplo 1 de las catastróficas consecuencias del abandono que cometí:
-Si aún jugara con mi barbie favorita:

-Triste realidad:

Hice de esta pobre criatura un monstruo que mató y desapareció a Ken (no lo encontré por ningún lado) por tener ropa de noche, ropa que jamás le compré.
Recuerden: Ken también tiene derecho a ser feliz, a usar ropa bonita, ¡a jugar con su hija Kelly! No sean egoístas como yo, que creí que mi barbie favorita podía vivir con su vestido azul por siempre, que no necesitaba ropita para dormir.
Ejemplo 2:
-Si aún jugara con mi barbie favorita:
-Si aún jugara con mi barbie favorita:

Mírenla tan jovial, cantando en el baño como su dueña, escuchando, tal vez, canciones de su musical preferido; hablando con los pollitos rosas que se posan en su ventana.
Recuerdo que me gustaba llenar su tina con aguita caliente para que no le diera frío y yo sé que no va con el post, pero mi primer mascota murió quemada porque también creí que tenía frío. Era una rana que compré afuera de la primaria, llegué a casa y le hice su casa en una pacera viejita de mi hermano, con piedras y agua fría. La rana nadaba mientras yo formulaba teorías acerca del frío, así que la saqué de la pecera y cambié el agua fría por agua caliente; volví a meter a mi rana, comenzó a nadar feliz y de repente dejó de moverse, grité a mi mamá y la sacó de la pecera, volteó a verme y me dijo que se había quemado. Y lloré poquito.
-Triste realidad:

Mi barbie favorita odia al mundo, ya no canta sus musicales favoritos, escucha metal y corre de su ventana a los inocentes pollos rosas.
Aprendió a pelear un día que encontró a Ken en el super platicando con la vecina, dicen que la murió decapitada y que mi barbie favorita le robó toda su ropa. Hoy, la pobre vecina es su esclava zombie.
Mi barbie favorita toma todas las mañanas un falso baño, esperando que algún día vuelva a caer agua tibia de los cielos.
Estoy segura que en el infierno hay un lugar especial para los infelices que abandonamos nuestros juguetes favoritos.
Sé que mi barbie favorita me va a meter en una pecera gigante llena de agua hirviendo, en donde nadarán los cadáveres de miles de ranas quemadas; después me va a comer como si fuera pollo rostizado para vomitarme (barbie-bulimia) y darle de comer mis restos a su vecina esclava zombie.
Amigos, lean bien ésto, los juguetes también sienten y no es porque lo diga Woody, ¡es verdad! Solamente miren la triste vida que lleva ahora mi barbie favorita, no volverá a hablarme jamás; tal vez si tengo una hija y se la regalo me perdone, pero no creo que mi hija quiera jugar con una barbie viejita. Por eso hagan entender a sus hijos, también, que todos los juguetes del mundo tienen derechos, aunque sean abuelitos.
Recuerdo que me gustaba llenar su tina con aguita caliente para que no le diera frío y yo sé que no va con el post, pero mi primer mascota murió quemada porque también creí que tenía frío. Era una rana que compré afuera de la primaria, llegué a casa y le hice su casa en una pacera viejita de mi hermano, con piedras y agua fría. La rana nadaba mientras yo formulaba teorías acerca del frío, así que la saqué de la pecera y cambié el agua fría por agua caliente; volví a meter a mi rana, comenzó a nadar feliz y de repente dejó de moverse, grité a mi mamá y la sacó de la pecera, volteó a verme y me dijo que se había quemado. Y lloré poquito.
-Triste realidad:

Mi barbie favorita odia al mundo, ya no canta sus musicales favoritos, escucha metal y corre de su ventana a los inocentes pollos rosas.
Aprendió a pelear un día que encontró a Ken en el super platicando con la vecina, dicen que la murió decapitada y que mi barbie favorita le robó toda su ropa. Hoy, la pobre vecina es su esclava zombie.
Todas las barbies del mundo tienen derecho a bañarse felices, cantando y platicando con los pollitos.
Nota: Sí, también tienen derecho a bañarse con agua, pero no fría, ¡ni caliente! Tibia, amiguis, larga vida al agua tibia para las barbies favoritas.
Nota: Sí, también tienen derecho a bañarse con agua, pero no fría, ¡ni caliente! Tibia, amiguis, larga vida al agua tibia para las barbies favoritas.
Mi barbie favorita toma todas las mañanas un falso baño, esperando que algún día vuelva a caer agua tibia de los cielos.
Estoy segura que en el infierno hay un lugar especial para los infelices que abandonamos nuestros juguetes favoritos.
Sé que mi barbie favorita me va a meter en una pecera gigante llena de agua hirviendo, en donde nadarán los cadáveres de miles de ranas quemadas; después me va a comer como si fuera pollo rostizado para vomitarme (barbie-bulimia) y darle de comer mis restos a su vecina esclava zombie.
Amigos, lean bien ésto, los juguetes también sienten y no es porque lo diga Woody, ¡es verdad! Solamente miren la triste vida que lleva ahora mi barbie favorita, no volverá a hablarme jamás; tal vez si tengo una hija y se la regalo me perdone, pero no creo que mi hija quiera jugar con una barbie viejita. Por eso hagan entender a sus hijos, también, que todos los juguetes del mundo tienen derechos, aunque sean abuelitos.
Recuerden: Cuando estemos viejos y arrugados viviremos de pensiones y vamos a oler a guardado. No queremos eso para nuestras barbies favoritas.
Tal vez, si las cuidamos, les compramos ropa, revivimos a sus Ken y eliminamos a las vecinas coquetas, una diosa suprema barbie nos rescatará de vivir una horrible vejez y nos matará antes de que suceda.
Piénsenlo siete veces.

Tal vez, si las cuidamos, les compramos ropa, revivimos a sus Ken y eliminamos a las vecinas coquetas, una diosa suprema barbie nos rescatará de vivir una horrible vejez y nos matará antes de que suceda.
Piénsenlo siete veces.
Querida barbie favorita: Yo sé que no pediste estar en el estante de la juguetería donde de eligieron los Reyes Magos, yo sé que ser tu dueña es lo peor que te ha pasado en todas tus vidas de barbie, pero espero que en la próxima te toque un dueño gay que te cuide y lave tu cabello con Sedal S.O.S.
P.d. Tener a tu vecina zombie como esclava no es el camino correcto, tampoco el cristianismo. Te quiero.
P.d. Tener a tu vecina zombie como esclava no es el camino correcto, tampoco el cristianismo. Te quiero.
Barbie-comenten.
Los quiero.




